ALAVÉS B 1 – LAGUN ONAK 3

El Alavés B cortó su buena racha como local el pasado sábado ante el Lagun Onak. Para colmo de males, con este patinazo queda quinto, de modo que sale de los puestos de play-off de ascenso.

 

De hecho, la buena puntuación cosechada en Ibaia hasta el momento es la que permite que el equipo aspire aún a luchar por el ascenso, ya que como visitante solo ha conseguido 15 puntos en 13 comparecencias, con el significativo detalle de que de las tres victorias a domicilio, dos fueron en los dos primeros encuentros fuera de Ibaia ( Sodupe y Zamudio). En definitiva, un conjunto previsible y fácil de ser batido sin excesivos alardes. Eso hizo el sabado el Lagun Onak, con un fútbol sencillo pero efectivo, basado en una buena estructura defensiva y con un punta que recibía de espaldas y habilitaba a los habilidosos extremos azpeitiarras. Frente a ellos, un Alavés B más plano y aburrido que nunca, que además vio cómo uno de sus futbolistas más activos en la creación, como es Arzuaga, se retiraba pronto por una lesión en el hombro. Durante la primera parte, hubo alguna acometida de unos voluntariosos Borja y Rodríguez, dos futbolistas desaprovechados por el cuadriculado planteamiento de Oca. Andrei, otro jugador del que se puede decir lo mismo, tuvo una gran oportunidad con un disparo desde el borde del área, pero se encontró con un inspirado Martín. Y para colmo de desdichas, Orbegozo aprovechó un error defensivo albiazul para poner el 0-1 con el que se llegó al descanso.
En la segunda parte, las cosas empeoraron, pues el Lagun Onak tuvo más posesión que en la primera mitad y el Alavés B se perdió en el estático y rutinario planteamiento habitual, es decir, excesivo pase horizontal, apenas desmarques y caídas al medio para recibir el balón y defensas que no se atrevían a subir el balón pese a disponer de espacio para hacerlo, entre otras cosas. El 0-2 llegó en el lanzamiento directo de un falta resultante de un derribo de Borja a un atacante rival al borde del área que supuso, por cierto, la expulsión del juvenil bilbaíno. Dicha falta se produjo para interrumpir una contra guipuzcoana cuyo origen resultó de una pérdida alavesista resultante de una jugada delirante, en la que los babazorros botaron una falta desde el centro del campo con la intención de colgarla. Difícil empeño cuando se tiene que poner la línea atacanre alavesista a unos diez metros de la frontal del área.
Para poner la guinda al desastroso pastel llegó el inexistente penalti que pitó el señor Gil Flores por un supuesto derribo de Domínguez a Orbegozo. Llegó el 0-3. Cabe decir que la labor arbitral fue pésima, ya que fue muy autoritario con el Alavés y muy permisivo para el Lagun Onak. Para no variar con la tónica habitual.
En el descuento Andrei, que ya había mandado un cabezazo al larguero, recogió un rechace y marcó el gol del honor albiazul.
Mucho tendrán que cambiar las cosas en el filial alavesista para que la temporada termine bien. Más que mucho, muchísimo.

FICHA DEL PARTIDO
Alavés B: Domínguez, Sarriegi ( Héctor, 66′), Antúnez, Estigarribia, Arego, Perera, Gualda, Arzuaga ( Elejalde, 28′, Rashiti, 86′), Borja, Rodríguez y Andrei.
Lagun Onak: Martín, Eustondo, Barquero, Leunda, Tena, Celihueta, Harri (Aranburu, 82′), Aranguren ( Gorka, 74′), Otamendi, Arteaga ( Etxaburu, 64′) y Orbegozo.

Goles: 0-1, minuto 29, Orbegozo. 0-2, minuto 66, Otamendi. 0-3, minuto 88, Otamendi (p). 1-3, minuto 93, Andrei.

Árbitro: Iosu Gil. Amarilla para los locales Antúnez y Gualda y roja para Borja; Amarilla para los visitantes Celihueta y Aranguren.