Bienvenidos a sufrir

Apenas quedan unos días para la vuelta de nuestro Glorioso a la élite del fútbol mundial, con todo lo que ello conlleva, lo bueno y lo malo. Me atrevo a decir que será un reestreno especial para todos, ya que también reestrenamos campo, incluso puede que todavía queden aromas a pintura, césped o soldadura. A todo esto se le une un ingrediente que no pasará desapercibido, cientos, por no decir miles, de nuevos socios, estarán deambulando por las gradas buscando su ubicación. Se que a muchos esto les enerva sobremanera, y piensan que sólo acuden a ver al equipo en las vacas gordas o incluso que vienen a ver al equipo visitante. A mi personalmente, me gustaría darles la bienvenida, si no nos cansamos de pregonar que tan especial y único es este sentimiento, hay que ser muy cruel para sentirse con el derecho de privar a alguien de que lo conozca, aunque fuera un sólo día.

No me creo en el derecho de privar a nadie de comerse un bocata de tortilla un miércoles por la noche en Mendi, de meter una petaca de patxarán escondida, de potear con los colegas en la previa del partido, de mirar el calendario para planificar futuros desplazamientos, de recorrer el Paseo de Cervantes intentando adivinar la alineación, de volver a casa con el rabo entre las piernas acordándome del árbitro o de tirar un avión de papel al campo … yo no, por mi, podéis sentiros del Glorioso, aunque sea sólo por un día, bienvenidos a sufrir.

@sergi197676