Me lo quitan de las manos

Ya han pasado unos días desde que acabó el mercado invernal, esa ventana para la esperanza, sobre todo para los equipos con urgencias, que muchas veces suelen coincidir con los más humildes. Pero en la mayoría de los casos, estos fichajes no dejan de ser como la cazadora aquella que te compraste en el Outlet porque parecía un chollazo y después de ponértela un par veces, acabo en el fondo del armario. Y es que para un servidor, esto de los fichajes de invierno, no se diferencia mucho de lo que podemos encontrar en unos grandes almacenes de oportunidades, donde lo que prima es quitarse de encima el stockage e incluso se ofertan productos del año de la polca.

En lo que a nuestro querido club atañe, resulta que acudimos a los grandes almacenes con un fondo de armario bastante completo, y a los hechos me remito, de momento somos los más elegantes del barrio, igual no con las telas más llamativas y los mejores cortes, pero si con los atuendos más prácticos y adecuados a cada temporada o situación. Se que muchos hubierais comprado alguna de esas prendas que parecían irrechazables, sobre todo cuando el dependiente sabe venderlas de lujo, pero no se si nos hacían falta, nos hemos llevado ese cinto o ese reloj, que puedan ser ese complemento perfecto que nos haga “petarlo” en el barrio. Es más, incluso acudimos a los almacenes un mes antes de que empezaran las rebajas para llevarnos una prenda que ya le teníamos echado el ojo, no fuera a ser, que nos quedásemos a dos velas.

Luego lo intentamos con un par de buenos pantalones que nos ayudasen a llegar bien vestidos hasta el verano, pero el dependiente se subía a la parra sabiendo que llevábamos buena cartera, pero ya íbamos bien vestidos, y acabamos cogiendo otros de mejor calidad/precio. Y así han sido las compras para nosotros … ¡Ah no! No quería dejar pasar la oportunidad de hablar de esa cazadora que tanto “nos” gustaba, estuvimos a un tris de llevárnosla, pero paso una cosa muy curiosa, resulta que para el dependiente no éramos un cliente merecedor de esa cazadora, y eso que podíamos pagarla, y eso que siendo los más guapos del barrio, quien mejor que nosotros para lucirla, si encima llevaba año y medio en el escaparate muerta de asco, no lo entiendo, igual tenía miedo que nos quedara tan bien que acabásemos no sólo siendo los más guapos de nuestro barrio, si no también del suyo, en fin, la chupa sigue cogiendo polvo en el escaparate, de vez en cuando la limpian, pero se acabará pasando de moda … pero eso, da para otro artículo.

@sergi197676